Del despecho a la alegría - Blog de Gino González

sábado, 19 de junio de 2010

Cirgüelas podridas

Entonces en bolsas de papel, cuando niños vendíamos en la temporada cirguelas a la orilla de la carretera nacional. No preciso de quien lo aprendimos, pero en ese tiempo metíamos debajo ocultas cirgûelas secas, podridas o muy verdes y arriba las màs apetitosas y llamativas para engañar a los compradores que se estacionaban para comprar las frutas ofrecidas por las “tiernas” manos de niños campesinos. Esas mismas manos eran tambièn depositarias del oficio criminal de atrapar pàjaros para venderlos tambièn allì debido a la demanda còmplice de quienes, incluso todavía, sostienen el horrendo hàbito de mantener en sus casas aves enjauladas. Por algo aun siguen los acuarios y zoològicos y niños de la mano de maestros o de sus padres incitados al disfrute mediante la observación de animales en cautiverio. Aquellas bolsas engañosas continúan en los comerciales tramposos que hablan maravillas de productos que no sirven.
Bolsas de tostones, papas fritas entre tantas, llenas de aire para disimular el mìnimo contenido y sugerir la abundancia, asì como vasos y platos, diseñados con ese fin, en restaurantes. Aquellas bolsas de cirgûelas podridas siguen alli transfiguradas en el espejismo de las vitrinas como anémonas para atrapar incautos y en tantas otras “marramusias” inventadas por el capitalismo y “normales” en una legalidad que las permite y por una psicologìa colectiva que ha asimilado esa cultura del fraude. Desde que surgió la propiedad privada, este es un virus insertado en los huesos desde niños y es la máxima tarea de salubridad espiritual de la revolución. Por ahí debe estar orientada la política cultural revolucionaria y no diluirse tanto en lo trivial. Chavez ha comprendido que para atacar la corrupción se debe combatir su foco originario que es el sistema capitalista mismo. Desde la generalidad hasta el detalle. En los demás y en nosotros mismos. Desde Miraflores hasta el Consejo Comunal. Desenmascarar la plusvalía en la gran industria y en la señora que vende café en mal estado.
En el sobreprecio evidente de una carretera por una gobernación y en la construcción de unas aceras por una alcaldía para favorecer a un contratista y cobrar un porcentaje, pero también en el Consejo Comunal que presenta un proyecto obviando las prioridades con malévolas intenciones. Hay otro dato, en esos pueblos habían bodegueros que si uno iba a comprar un refresco te decían: “no bebas eso que hace daño” o “mire, ese queso no esta bueno, si usted quiere lo compra, pero no esta bueno”.

lunes, 17 de mayo de 2010

¡Dios Madre! ¿cómo va el mundo?

Esta es la canción que le da nombre a mi más reciente trabajo. La colocaré en este blog cuando esté lista la versión definitiva (todavía estamos en proceso de grabación y masterización).

CORO

Dios Madre. cómo va el mundo

-El mundo va más o menos

porque ahora no se acaba

solamente pal pendejo.

I PARTE

Venía de la expedición

El rico con sus esclavos

Todo el mundo había saqueado

El rico estaba buchón

cuando se dio un trompezón

Y cayó en un pozo de agua

Con el peso no nadaba

Pues no soltaba el botín

pero prefirió a morir

Antes que salir sin nada.

CORO

Cuando aquel rico se ahogó

Abrazado con su saco

Lo terrible del relato

Aquí se los cuento yo

Ningún pobre lo auxilió

Por supuesto y desde luego

Pero muchos se murieron

Asfixiados en el fondo

Cuando en busca del tesoro

Pal agua se marguyeron.

CORO

Miraron para el espacio

los potentes telescopios

y no divisaron otro

mundo para los humanos

si existe está muy lejano

pero ni así rectifican

los carcome la avaricia

porque son grandes potencias

estrangulan al planeta

lo están volviendo cenizas.

CORO

II PARTE

No te empatuques de mierda

Si quieres ver socialismo

¿Tú crees que el capitalismo

Se marchará sin tragedia?

¿Tú piensas que sin problema

Renuncia la burguesía

Al poder y a la energía

Que le confieren las armas?

Antes de hacer esa vaina

Primero nos aniquilan.

CORO

Le temen a una explosión

Y cuerpo a cuerpo a los tiros

Y si nos lanzan un virus

Pa matarnos de a montón

No aguantan la tentación

De vendernos la vacuna

Ahí están con su amargura

La paz se les acabó

Pero pa nosotros no

No la hemos tenido nunca



CORO



Yo no es que sea pesimista

Ni tampoco redentor

Somos la revolución

Equivocada o precisa

Miserables y egoístas

como aprendimos de ustedes

Pero si no se detienen

Los principales culpables

Bueno, pues que siga el baile

Y aquí to el mundo se muere.

CORO

viernes, 14 de mayo de 2010

La familia: célula fundamental del capitalismo

Desterrados del afecto del mundo
un hombre y una mujer se enamoran miserablemente
con toda la fuerza de su esperanza



Da tristeza que orientes todo el amor hacia un apellido. Todos los afectos entre paredes. Nada puede esperar la patria si nuestra capacidad de amar sólo alcanza a la familia. La revolución no la pueden hacer funcionarios o militantes que no se quieran. La más genuina organización del pueblo es la amistad. Los panas salimos juntos en febrero y abril. Es terrible que un hombre o una mujer se sienta frustrado porque no funde una familia en base a la relación de pareja establecida, llámese matrimonio o concubinato. Si esa organización sentimental se da y es bonita, pues se celebra, pero si no llega nunca o llegó y no funcionó eso no te exilia del amor.
Hemos padecido despechos de muerte inducidos por el espectro de la costumbre y de la propiedad privada extendida perversamente hacia el beso. Hay quienes sólo conciben el afecto y la confianza en términos familiares y alli la familia se transforma en una mafia. Hay quienes hacen política y gobiernan con sus familiares porque no confían en nadie y piensan que los lazos filiares son la fidelidad probada. Que eso pase entre capitalistas se reconoce, pues familia que roba unida permanece unidad, pero...¿entre revolucionarios?. La defensa de la familia siempre fue un recurso utilizado por los sectores más ortodoxos de la derecha para echarle la culpa a la gente de los males sociales. Si su hijo es borracho o malandro, la culpa no es del sistema si no suya que no lo educó bien. ¿Hasta cuando nos van a seguir metiendo el mismo cuento? Si la sociedad esta corrompida aquí esta corrompido hasta el gato. Ah, que lindo, tú no quieres que hayan ladrones, ni corruptos ni cuatreros en una sociedad donde los capitalistas de la ciudad, del estado y del campo se roban el trabajo humano legalmente a cada rato.
El capitalismo es corrupto e inmoral en si mismo. De lo que se trata es de una revolución verdadera para fundar la patria justa en donde por su propia justicia abarque todos los espacios de la sociedad para dejar de ser individualistas y conformar un colectivo amoroso entre la gente y los árboles, el conejo y el pájaro, las aguas y la tierra, el aire y los misterios...más allá de esa paja que llamamos "familia" y que tenemos años adorando y repitiendo como unos loros así no nos haya servido como pueblo.

domingo, 4 de abril de 2010

Las fecundas o escabrosas primarias del PSUV

Si no logramos la participación mayoritaria de la militancia del PSUV en este proceso electoral interno, nos tocará un camino pedregoso. Con entusiasmo acudimos a conformar al Partido Socialista Unido de Venezuela. Una avalancha de venezolanas y venezolanos aprobamos la idea y nos inscribimos. Sin embargo bastante menos del 50% de la militancia atendieron al llamado para organizarse en patrullas. ¿Qué pasó allí? Seríamos irresponsables con la historia si no le damos la lectura debida a ese acontecimiento. Si en este proceso electoral interno se recurren a zancadillas y ventajismos por parte de quienes manejan cuotas de poder en alcaldías, gobernaciones y otras instituciones del estado y se reúnen a los trabajadores y a las misiones que se “controlan” para exigirles que voten y remolquen a la militancia en torno a un precandidato específico, se corre el peligro de la apatía y por ende de la abstención. En cada circuito hay un amplio abanico de autopostulados. Una militancia libre de presiones debería elegir entre estos. El partido debería garantizar la logística suficiente para que las bases conozcan suficientemente a los aspirantes y a sus propuestas. Así la elección sería dentro de la ética revolucionaria sin imposiciones institucionales ni mediáticas. De persistir la asquerosa vieja práctica política de la cuarta república, terminaran imponiéndose los cogollos o las mafias institucionales y con sus “votos duros” elegirán los candidatos en medio de una gran apatía traducida en abstención de pesuvistas desmotivados, rebeldes e indiferentes ante precandidatos impuestos y manejados con ventajismo. Camaradas y si no acudimos a votar de buena gana a unas elecciones internas en nuestro propio partido, mucho menos lo haremos en las elecciones generales de septiembre por candidatos que no elegimos.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿Y qué pasó con Eduardo Samán?

Me uno al desconcierto de muchísimos camaradas por la repentina destitución, según la prensa, del compatriota Eduardo Samán. Sin duda, este camarada como ministro adelantaba eficientemente y con determinación revolucionaria diversas tareas en el decidido camino hacia el socialismo. El momento histórico nos colocó en este proceso con sus particularidades. Se nos ha presentado la disyuntiva de cómo instaurar el socialismo en una sociedad capitalista hasta el colmo. Cómo avanzar hacia el socialismo respetando la libre empresa y la propiedad privada. El comandante Chávez ha apelado a su cristianismo reiteradamente para llamar a la reflexión a los poderosos. No es fácil que los ricos tomen consciencia en cuanto a la justicia social y distribución de los beneficios. Irremediablemente se debe recurrir a otras herramientas. A Eduardo Samán le correspondió esa difícil tarea a riesgo de convertirse en el malo de la película para muchos, sobre todo para las mafias de la alimentación, de los vehículos, de las importaciones, de los seguros, de las compras programadas, de los bancos… Con Samán por primera vez en este país se enfrentó de verdad el acaparamiento y la especulación con firmeza, inclusive derrotanto cadenas especulativas. Se ocupan diversas empresas para garantizar el abastecimiento. Cómo entiende la burguesía que la plusvalía genera pobreza, cómo entiende que a lo que se vende con un 30 por ciento de ganancia es suficiente. Por eso la arepera socialista, para demostrar que si se puede. Por eso es importante seguir desarrollando la propiedad social, la producción y la industria socialista, las comunas, los poblados integrales…diversas formas económicas colectivas, a la par de una ofensiva cultural que desmonte el individualismo capitalista. Por ahí van los abrazos si de verdad queremos socialismo. Abandonar al capitalismo, dejarlo solo, ir fundando la patria paralelamente, lo cual no es fácil, pero esa es el asunto del momento. Estoy convencido que lo reivindicativo no es suficiente, hay socialismo con socialismo, no con reformismo. Claro que causa desconcierto la salida del camarada, ¿qué fue lo que hizo mal?, para nosotros los que no queremos vivir en el capitalismo ni se lo queremos heredar a nuestros hijos, iba muy bien. Confiamos en que su remplazo sea para radicalizar la idea como corresponde a todo relevo revolucionario. Confiamos en que nuestro comandante sólo lo haya llamado para otra importante trinchera de lucha. Por lo menos una explicación, situaciones de este tipo desmoralizan.

domingo, 31 de enero de 2010

Lo rentable de la angustia

“Creía mi alma inservible
pero era cansancio vulgar nada más”
Silvio Rodríguez.

El primer milagro de Cristo fue convertir el agua en vino. Esto lo dice más de un borracho para justificar su adicción al alcohol. ¿Pero, cuándo el vino pasa de ser un elemento acompañante de la fiesta para convertirse en una enfermedad social?. Ya no se consume licor por la fiesta, sino que se inventa la fiesta por la necesidad orgánica de consumirlo. Basta observar la gran borrachera en que se convierte este país los fines de semana para comprobar los grandes beneficios económicos logrados por la industria del alcohol. La bebida es problemática para el funcionamiento social, pero el propio sistema ha desarrollado métodos de control. En el mayor de los casos, el borracho se abstiene de embriagarse cuando tiene que trabajar, pues debe ganar el dinero necesario para seguir emborrachándose, al menos que pase de largo. En fin, la demanda está asegurada, ya que cada cual necesita su dosis diaria o eventual de aguardiente para poder incorporarse satisfactoriamente al aparato productivo.

La industria asesina del cigarrillo provoca en la “paz” más muertos diarios y silenciosos que cualquier guerra. La demanda se mantiene y crece. De cada diez fumadores que deciden dejar de fumar sólo lo logran dos (uno de ellos cuando ya es muy tarde para aminorar los daños irreversibles) y cada día se incorporan más niños y jóvenes a uno de los vicios legales más funestos de la humanidad. El cigarrillo es aceptado a pesar de su mortalidad, incluso más que el tabaco de mascar, forma de consumo campesina mucho menos dañina, pero mal vista debido a la escupidera, mayormente en la ciudad donde ya queda poca tierra para escupir. Contrario al alcohol, el cigarrillo, no afecta al capitalismo en cuanto al funcionamiento del aparato productivo. Un trabajador borracho es un problema, pero un fumador, al menos que trabaje con combustible, labora hasta los límites del cáncer con un cigarro en la boca.

La industria farmacéutica no sólo multiplica sus ganancias con la gripe y el cáncer que no está dispuesta a curar jamás, sino con la enfermedad psíquica del momento, el estrés. La venta de tranquilizantes y pastillas para dormir, cada vez son mayores. La pastilla es el final de la fiesta, es una borrachera sin pasar por la euforia. Ella no subvierte nada, simplemente te duerme para que después vayas a trabajar algo tranquilo.

Cuando no es el mismo trabajo que se asume como evasión sin pensar a donde desemboca el esfuerzo.

La industria capitalista de la alimentación ha deformado la comida en vicio más allá de su función vital como proveedora de energía. La ha manipulado añadiendo sustancias químicas para la dependencia. En esa pornográfica canallada, no les ha importado enfermar y manipular mediáticamente a los niños, los cuales hoy son grandes adictos al azúcar, a la sal y otras sustancias toxicas añadidas a los alimentos maniobrados con el objeto de causar adicción. La comida te serena al frente del televisor (otra salida a la angustia), el cual te vende el alimento mientras te engorda para después maldecir haciendo dietas o deportes.

El deporte, al igual que la música se origina en el placer de jugar, luego por la guerra se transfigura en competencia y ahora en un buen mecanismo para aliviar estados de ánimo. Diferente a las otras drogas es más sano y te permite cumplir saludablemente con la mentira y así vivir más en la porquería. Sin señalar aquí que las dietas y el gimnasio se han constituido en negocio y tortura para exhibir los músculos como parte de una estética del cuerpo impuesta por una sociedad que no ha asumido la alimentación y el deporte como un problema de salud pública.

La religión, el consuelo de tus tragedias para cumplir las maldiciones del mundo con la esperanza egoísta de la promesa celestial.

Las drogas ilegales un problema para los empresarios legales simplemente porque no controlan el mercado.

La angustia no es más que la consecuencia de un modelo social que se ha esgrimido como salvador de la humanidad atentando reiteradamente contra ella. Es la respuesta del cuerpo y de la mente del sujeto que no consigue en su entorno las claves incontaminadas que le digan que vale la pena vivir. Todo consiste en trabajar más para consumir mucho más la intranscendencia en una sociedad que convirtió en negocio hasta su propia mierda.

Entre la tierra
y las nubes
se han equilibrado mis vicios
lo que falta es que ahora
me haga adicto
al vértigo

jueves, 12 de noviembre de 2009

El concierto de la Carlota

La irreverencia farandulera es atractiva

pero no es revolucionaria.

Presuntamente yo iba a cantar en La Carlota. Me llamó unos días antes un amigo y me habló de la posibilidad. Le respondí que yo quería ser famoso era en El Socorro y ya lo era, pues allí me conoce todo el mundo y ninguna radio coloca mis canciones tanto como la comunitaria de mi pueblo natal. Esgrimió que era importante para difundir el mensaje, me convenció y le dije: “vamos echarle bola”. Luego no me vi en ningún programa. Me enteré que estuvieron haciendo todas las peripecias posibles para intentar mi participación. No era seguro, por lo que no tenía una hora precisa para la hacerlo. Total que llegamos al sitió y como ya había culminado el bloque “criollo”, dijeron que no me podía montar. Les digo que sentí un alivio. La noche anterior había estado en Barinas en otro de los tantos actos en homenaje a nuestro Alí Primera (“nuestro Alí Primera”, está bastante compartido el camarita). Allí estaban entre otros, Los Guaraguaos y Carlos Ruiz, compañeros de Alí en aquellos tiempos. Vale destacar que en este concierto habían cuatro “pelagatos”, al contrario del La Carlota: “hasta las metras”. Ese sábado me levanté de madrugada y me “esmacheté” pa Caracas a cumplir con la obligación. A la una y media de la tarde estaba allá. Venía con un conflicto, pues en Barinas se hicieron fuertes críticas a ese concierto. Los músicos del conjunto llanero que a veces me acompañan obviaron otro compromiso para ir a Caracas y no iba a “echar el carro”. No canté, pero estaba dispuesto hacerlo aunque, repito, sentí alivio porque no lo hice. Muchos camaradas me dijeron: “te salvaste de ese peo” y otros: “hubiera sido bueno pa que dijeras cuatro vainas”. Las vainas las voy a decir ahora, en fin, de haber intervenido, a lo mejor me hubiera limitado a cantar mi mierda y que escuchara el que le diera la gana y el que no quisiera, no.

En lo que a mi respecta el problema no es el requetón ni el rock ni cualquier otro ritmo, sino las formas y los contenidos alienantes que a partir de ellos se trasmitan. No veo la diferencia entre un requetón donde se denigre de la mujer o se irrespete a la gente y una canción llanera donde se haga lo mismo que bastante las hay. No veo la diferencia entre esos grupos sin ninguna propuesta estética más allá del ruido, con su indumentaria estrafalaria que termina poniéndose de moda beneficiando al mercado capitalista al estruendo de música llanera y cantadores vestidos de tejanos pegando saltos y gritando: “viva nuestro folklore”, “aplausos para la música venezolana”, cuando en ambos casos lo que está de por medio es manipular para vender un espectáculo o a un candidato. Hay una realidad innegable, aquellos llenaron La Carlota y éstos abarrotan una feria o fiesta patronal a cada rato. ¿Por qué?

¿Qué habían unas mujeres meneando el culo?, nosotros también lo hacemos en los golpes de tambor, pero es diferente un baile colectivo a cuando se utiliza un baile erótico como sugestión para venderte algo. Desde una canción hasta un cepillo de dientes, eso es prostitución. ¿Qué se dijeron groserías?, ah bueno pues, ese no es el peo, nosotros tenemos una legislación pacata y ridícula que prohíbe que se diga coño o mierda o cuca en radio o televisión como que si las palabras en si mismas insultan, irrespeto es que un mamagüevo te diga arriba de una tarima “qué canten los estúpidos”, “yo soy el raspa culo”, “aquel cabrón de esa mesa”…y lo triste que un público ría y celebre esa güevoná. ¿Qué es lo que pasa?

Recuerdo que Eduardo Ramirez cuando miraba esas cosas o escuchaba alguno hablando de sus andanzas con Alí Primera, decía con arrechera: “mierda ahora todo el mundo fue amigo de Alí” o con tristeza: “pobrecito Alí”. Alí es del manejo público y como está profundamente arraigado en el pueblo, en su nombre se hace todo. Se utiliza pa lo que sea. Es como Dios, qué político va andar diciendo que Dios no existe, será pendejo, si en Dios cree todo el mundo. Ese fue uno de los pelones de bola de los intelectuales de izquierda de los sesenta que se proclamaban ateos para dárselas de más comunistas que Marx y terminaron aislados, entre otras cosas. Por compartir los mismos sueños me encontré y me une una franca amistad con Los Guaraguaos, Carlos Ruiz, sigo amando al Gordo Páez donde se encuentre, el Grupo Ahora a los cuales aprecio y fui bastante amigo de su cantor fundador Eduardo. Por qué digo esto, porque yo no conocí a Alí Primera, pero conozco sus cuentos y de alguna manera uno está al tanto de su comportamiento debido a su conocida trayectoria. Alí estaba consciente de la alienación del pueblo, le cantó y creía en el pueblo, aunque el pueblo seguía votando por AD y COPEI. Sin embargo, no por eso se iba a presentar en Sábado Sensacional y oportunidades tuvo. Incluso, respetó cuando algunos compañeros se presentaban en televisión. Tenía amigos en la “farándula” y si alguno de ellos, el cual consideraba que era rescatable, accedía presentarse en los tantos eventos de solidaridad con los pueblos que montó, lo aceptaba. Pero ese artista venía a un acto político con un concepto revolucionario, ahora, al revés, él no lo hacía ni puel carajo. Alí podía traerse a Simón Díaz a un acto nuestro, pero si éste, quien ha cantado por dinero donde sea y con quien sea, participaba en un evento de Acción Democrática, no se iba a cantar con él. ¿Qué ha pasado entonces? ¿Estamos derrotados? ¿La verga es: si no puedes vencerlos úneteles? ¿A qué se debe eso? Hay un público, hay una buena parte de la población que comparte esos gustos musicales. Es lógico que los compartan, nosotros estamos en el capitalismo y queremos ir al socialismo. Tenemos 10 años en esa pelea, coño, pero hay unos compas en el gobierno que al parecer prefieren administrar el capitalismo en vez de financiar la revolución. Estamos hablando de un concierto camaradas, pero aquí venimos diciendo hace tiempo “guerra al latifundio” y en los campos venezolanos se cuentan más de 200 campesinos asesinados, venimos hablando de fortalecer los consejos comunales y los gobernadores y alcaldes siguen siendo “reyezuelos” que se llevan la mayor tajada. ¿Cuántas fábricas socialistas tenemos? ¿Socialismo es barrio adentro y las misiones? Que yo sepa esas son reivindicaciones. Una revolución si no toca el aparato productivo no es socialista. Una revolución si no se plantea dialécticamente a la par de los cambios en la estructura económica las transformaciones en la cultura, no es socialista, a lo sumo llegará al reformismo, pero no al socialismo.

Ese coñazo e gente que asistió y disfrutó el concierto de La Carlota entre escuálidos, chavistas y “ni nis”, somos nosotros. En La Asamblea tienen un anteproyecto de ley de cultura como si la cultura se decreta. Esta es la cultura del capitalismo porque somos capitalistas. Pregunte en los campos venezolanos, allí hay una pelea por la tierra, pero los sin tierra, la mayoría quieren ser finqueros. Si no dirigimos los tiros pa donde es, seguiremos actuando así, complaciendo al sistema sin alternativa por temor a perder la mayoría. Actuando a la defensiva. Cuando te dicen que estás atentando contra la propiedad privada, sales tú diciendo: “quién dijo, nosotros respetamos la propiedad privada” porque no hay una infraestructura cultural y comunicacional que explique que la propiedad privada es una patraña sobre la cual se sustenta el capitalismo y que significa privar a otro de los beneficios. Muchas veces he pensado que el derrumbe del capitalismo está en su propia alienación, si aceptamos eso, dejemos solo a esa mierda, nos vamos del gobierno y sálvese quien pueda. Ahora, si queremos hacer una revolución, vamos a darle al asunto como es. Seguimos con el concierto. Si nosotros para complacer y cautivar a un público tenemos que pagarle una millonada a grupos y “artistas” comerciales estamos jodidos mano. Por qué digan no al imperialismo, pero “apolíticamente”. No seas pendejo. Al imperio todo el mundo lo odia. Todos los pueblos estamos en su contra y los pueblos que son los que hacen revoluciones también son los que compran discos, pagan esos espectáculos y consumen todo eso. Después del sacudón del 27 y 28 de febrero de 1989 recuerdo que las empresas disqueras comenzaron a promocionar temas de contenidos seudorevolucionarios aprovechando esos momentos. También he pensado si esos “artistas” de fama mundial no nombraran a Chávez y a nuestra revolución sólo para que les paguemos un concierto. Le voy hacer una promesa al Anima de Taguapire quien quita y ojala se desmorona el imperio norteamericano de una vez y deje de joder tanto. Ahí es donde vamos a saber si vamos a ser socialistas o simples socios comerciales mundiales cada cual con sus desigualdades de clase en sus países respectivos.

Vamos a ser pragmáticos entonces. Si actuamos en función de lo que le gusta a la gente y el gusto como todos sabemos se impone mediáticamente, ¿por qué contando con el gobierno, un ministerio de cultura, un ministerio de comunicación, varias televisoras y radios no hemos incidido en el gusto de las mayorías? ¿Por qué no determinamos la pauta musical de este país? Bueno, pero es que ni siquiera competimos teniendo los recursos para ello, estamos enajenados por completo y no se hace nada para repeler esa arremetida ideológica ¿Qué hacemos, a qué conjuro, a que trampa debemos recurrir? ¿Hasta cuándo “jalamos bola” y apelamos a distintas vías para difundir un disco o para participar en un evento, tal como este camarada que trato a capa y espada de que yo cantara en ese concierto, debido a que no hay una política en ese sentido? ¿La salida es individual? Los camaradas de Dame Pa Matala presentaban su disco en La Hojilla y decían que ya habían tenido conversaciones con las Librerías del Sur y hasta con Pedeval como punto de distribución y venta de su material. ¿Qué vaina es esa de que tengas que buscar salidas particulares al problema? ¿Qué coño pasó con La Casa del Disco? ¿Dónde están los malditos discos? Yo no los veo por ninguna parte. En cada biricueto que tiene el ministerio de cultura en este país debería estar la canción de esta revolución. Propagandizar eso por todas las vías. Hacer una verdadera ofensiva cultural para la revolución y el socialismo, no para cursilerías y estupideces que en nada perturban la alienación capitalista. En fin, ¿qué ha pasado con el ministerio de la cultura? La vaina como que es verdad que allí lo que gravita es una pandilla de escuálidos y pequeños burgueses. Señores, un ministerio de cultura es una trinchera de propaganda que responde a los intereses de un estado, siempre ha sido así, no me vengan con paja. Si ese ministerio no sirve para instaurar una plataforma cultural revolucionaria que extermine al capitalismo, entonces pa que coño sirve. ¿Para presentarnos un pasado típico y momificado, para un arte de museo, para publicar cualquier mariquera, para festivales estúpidos donde nadie asiste, para impulsar la música clásica porque este pueblo es muy bruto y Dudamel se vaya para Mayami y pose para la rolex?. ¡No seas loco! Los festivales de la canción necesaria los sabotearon, él último con ese nombre en plena campaña por la reforma fue entorpecido descaradamente.

Pero sigamos con La Carlota. El asunto tampoco es que a ellos les pagan una pelota e real y a mi no. Que a ellos les ponen un camerino y a mi no. Que a ellos les brindan seguridad y a mi no. Digo esto porque se que hay unos bichitos que ven en la revolución la posibilidad de proyectarse como mercancía y hasta tienen sus contactos para ello. Allí se consigue más de un “vividor”, vulgares empresarios del espectáculo. En cuanto a la canción para la revolución que se ha seleccionado y proyectado en los últimos tiempos se ha partido de los mismos criterios capitalistas, es decir en base “a que es lo que le gusta a la gente”, de allí que se ha preferido una canción que “ponga a brincar a las masas”, a repetir consignas. Y desde luego, estas son las agrupaciones y cantores más cotizados, mejor pagados. Incluso, muchos que vivieron y se gozaron la cuarta república, que cantaron en sus eventos, hoy se presentan y se adaptan a este gobierno sin el mínimo pudor. El propio negocio. Es cierto, esta ha sido una pelea electoral, pero así no dejaremos de ser el mismo pueblo que ayer abarrotó los mítines de Acción Democrática y COPEI en la cuarta república. A la gente hay que ponerla a pensar. ¿Cuál es nuestra función como cantoras (y cantores) de la revolución? Alí Primera le cantó a la pobreza material y espiritual de este pueblo, le cantó a sus miserias y a sus virtudes, convocó al combate para la toma del poder. Ya tenemos el poder y ahora a qué le cantamos. Cómo abordamos la realidad de hoy. El problema no consiste simplemente en sustituir unos por otros ni la fama como máximo trofeo.

Lo cierto, camaradas, es que si a este país lo agarra la oposición aquí va a correr la mierda con sangre. Esta oportunidad que tenemos hoy no volverá en 100 años si es que queda planeta. Por tanto debemos insistir en la crítica y la autocrítica, pero no para devolvernos, sino para radicalizar la idea (otra trampa con el lenguaje en la que caen algunos compatriotas es llamar radical a la extrema derecha, ¡qué vaina es esa!, aquí los radicales somos nosotros). ¿Y quiénes van a radicalizar la idea, el enemigo infiltrado en el gobierno, los pequeños burgueses que adrede o por incapacidad, creyendo que se la están comiendo, montan espectáculos de esa naturaleza, los que consideran que a este pueblo lo que hay es que darle “pan y circo”? Eso se cae por su propio peso. Sin formación política, sin conciencia ni convicción revolucionaria, sin profundizar más allá de los llamados del estómago, esto no se sostendrá por mucho tiempo. Los niveles de esperanza han tenido como fundamento el ideal capitalista. Los enemigos del proceso dentro y fuera de la revolución están claros en sus acciones. Debemos precisarlos y combatirlos, pero también a los reformistas que no quieren socialismo un carajo, esos desean es un capitalismo “chévere” que les permita mantener sus cuotas de poder en base a permitir unas cuantas limosnas al pueblo. “Un juguete para los simpáticos niños del páramo”. Chávez sigue moviendo ese intrincado ajedrez. Hasta ahora ha jugado bien. De nosotros depende la victoria o la derrota.

martes, 27 de octubre de 2009

Con El Cazador Novato en Altamira de Cáceres

Hace unos meses fui a Altamira de Cáceres con Ramón Mendoxa, José Roberto Duque y un equipo de Ávila TV, para encontrarnos con Rafael Martínez, El Cazador Novato. Aquello fue conversa y canta con el maestro. Estos fueron algunos de los videos que hicimos en esa oportunidad:






martes, 29 de septiembre de 2009

Sicarios del latifundio

“Dice mi padre que un solo traidor

puede más que mil valientes”

Alfredo Zitarrosa

Un periodista, por allá en mil novecientos y algo, entrevistaba al jefe de la revolución agraria mexicana Emiliano Zapata y le preguntó qué aspiraba en lo personal de la revolución, más allá de los logros colectivos, y éste le respondió: “¿Usted ve aquella loma que está allá? bueno, yo quisiera, sí es posible, allí, un pedacito de tierra”. El periodista le contestó: “¿por qué siendo usted el jefe de la revolución mexicana se conforma con tan poco? A lo cual le dijo Zapata: “Allí me gustaría que construyeran un cementerio pa que me entierren junto a mis compañeros”. Emiliano Zapata fue asesinado tiempo después en una emboscada, víctima de una traición. Nunca se rindió, siempre se negó rotundamente a entregar las armas ante las diversas propuestas de pacificación. Decía que sólo las armas garantizaban el reparto de las tierras y que dispersos y desarmados serían masacrados por los latifundistas, los cuales contaban con recursos para eso. Mantuvo su ejército hasta el final e incluso aplicó con éxito por más de cinco años el conocido Plan de Ayala en una buena parte del territorio del sur de México, el cual no era más que una Ley de Tierras en donde hubo reparto de las mismas con propuestas productivas concretas.

Nuestra revolución tomó el camino de la paz y nosotros sabemos que ese camino es lento. La lucha política para que se materialicen los planes es engorrosa. Los revolucionarios enfrentan con coraza de hierro saboteos y obstáculos de todo tipo. Las instituciones están infectadas por la ética de la putrefacta política que se niega a morir. Subyacen en ella la modorra burocrática y los vicios que todavía no le permiten romper con los viejos esquemas y aun, por arrastrar prácticas del pasado, no se encuentra la fórmula real, más allá de la ley, para que el pueblo se labre su propio destino. Debemos lograrlo, en ello nos va la vida.

La revolución es pacífica, pero no desarmada, ha dicho nuestro comandante Chávez, refiriéndose a un pueblo dispuesto a defender la revolución y a unas Fuerzas Armadas, a pesar del conjunto de traiciones que ha habido en su seno, de resguardar la Constitución Bolivariana. Sin embargo, las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y los cuerpos policiales en general son instituciones hijas de la cuarta república y al igual que el resto en ellas aun persisten viejos vicios. Seguimos, a pesar de ello, confiando en ellas, puesto que la mayoría de quienes la conforman provienen de este pueblo históricamente sometido. Algún día tendrá que llegar la hora del amor para asumir por fin la construcción colectiva de la patria y no seguir sólo respondiendo individualistamente a los llamados exclusivos de tu propio estómago. Lo cierto es que la revolución pacífica del pueblo desarmado le ha costado el asesinato de más de un centenar de dirigentes campesinos en los campos venezolanos. Celebramos los intentos por erradicar de una vez y para siempre el flagelo del latifundio que tantas vidas ha cobrado a lo largo de la historia de la desigualdad social. Pero cómo hacen los comités de tierra del país para hacer valer la justicia ante las constantes amenazas y arremetidas del sicariato pagado por los latifundistas. ¿Seguirán ahogando las balas criminales en las tiernas aguas mansas de sus pechos?

A pesar de lo absurdo de que la tierra como bien natural, al igual que el aire, pudiese tener dueño, el Estado le ha respetado la propiedad a los terratenientes bajo ciertos criterios específicos de productividad. Bastantes de ellos, en su voracidad, ante el temor de que sus fincas se clasifiquen como no productivas, en muchos casos lo que han hecho es deforestar indiscriminadamente el monte con los daños ambientales consecuentes para justificar sus extensiones. En fin, los ricos cuentan con las mejores y mayores extensiones de tierras, pero aun así, cuando los campesinos sin tierra tratan de acceder a un pedazo, por lo general de la peor calidad, son recibidos a plomo.

Los campesinos revolucionarios activos en esta pelea son hostigados continuamente. El considerable número de campesinos asesinados tiene como objetivo amedrentar y descabezar el movimiento campesino. No lo lograrán. Hasta tanto no se salde esa deuda histórica la confrontación es inevitable. La propiedad privada sobre la tierra no tiene fundamento legítimo y es antinatural. Sin embargo, en la mayoría de los campesinos no persiste una posición radical sobre el problema, sólo exigen un pedazo de tierra para trabajar fundamentados en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela que si bien ampara la propiedad de la tierra, también ampara el derecho a la misma. Por lo tanto, el gobierno revolucionario debe garantizar la aplicación de la Ley de Tierras pacíficamente.

Es un asunto de vida o muerte. El campesinado venezolano necesita sentir que cuenta con un gobierno dispuesto a hacer cumplir la ley para no verse forzado, una vez más, al igual que Ezequiel Zamora y Emiliano Zapata, a armarse para hacerla valer, porque parafraseando al Che Guevara: “o hay patria para todos o sino que no haya para nadie”.